04 Nov

La vulnerabilidad tiene el poder de fundir tu rigidez

Desde niños hemos aprendido que la vulnerabilidad es signo de debilidad y fragilidad.

A los hombres en particular se les ha enseñado a no llorar, a no mostrar que tienen dolor y a poner cara de valientes frente a situaciones que pueden herirles. Y las mujeres también caemos en este farsa, debido a  que muchas veces nos hemos sentido utilizadas, infravaloradas o humilladas.  De manera que todos nosotros, en alguna ocasión hemos creido que la única forma de sobrevivir consiste en esconder nuestros sentimientos y emociones con el fin de no volver a ser heridos.

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También hemos crecido buscando el reconocimiento de los demás ya que en la infancia grabamos como nos hemos de moldear al mundo para sentirnos aceptados. Por ello, entendemos que tal como somos no vale y nos identificamos con el personaje que más guste a la familia, a los maestros y en general a la sociedad. Incluso a veces, hemos hecho de personaje “malo” o “rebelde” para atraer la atención de los demás.

Todo ello crea comportamientos inconscientes de supervivencia para evitar sentir el dolor y el rechazo.

Incluso cuando el dolor es especialmente profundo puede, incluso, que intentemos enconderlo de nosotros mismos. Sea como sea, en realidad, es un auto engaño. Esto nos convierte en seres de hielo, fríos y rígidos bien protegidos para evitar que haya una rotura en el hielo y se libere el daño. Esto haría que empezara a circular en nuestro interior  otra vez y ¡duele!.

La frialdad nos separa y desconecta de la vida. Nos congela en nuestro mundo y no sentimos el calor ni el amor o ni siquiera es bienvenido . La vulnerabilidad es la llave  para romper este aislamiento y devolvernos el placer de vivir realmente en lugar de sobrevivir.

Cuando mostramos nuestras  lágrimas,  debilidades e inseguridades ¡ vivimos ! y caminamos  como el fluir de un río. Cuando Somos con todo y a pesar de todo; nos Amamos y Amamos.

Tememos al Amor porque su calidez funde las máscaras que utilizamos. Permite que la fuerza del Amor destruya lo que no te sirve y desde ahí podrás sentir TU VULNERABILIDAD; que es TU MAYOR FORTALEZA.

Esther García-Conde

 

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