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20 Jul

Tenemos un sexto sentido: La propiocepción

  • Tenemos un sexto sentido: La propiocepción

 ¿Te han dicho “no tienes nada” y sin embargo tienes dolor, o desequilibrio o síntomas digestivos o un hijo con dificultad de aprendizaje?.

Vivimos en una época en la que el cuerpo se corta a trozos y cada parte pertenence a un especialista médico. La propiocepción no se puede cortar y un bloqueo en este sistema puede dar lugar a un Síndrome de Deficiencia Postural (SDP).
El SDP se manifiesta clínicamente con varios síntomas y todos responden a un común denominador; dispropiocepción o fallo propioceptivo. Los pacientes se caracterizan por ser disfuncionales (no psíquicos). Por eso en las pruebas diagnosticas convencionales no se encuentra ninguna lesión que explique su sintomatología.
La propiocepción es el sentido que informa al cerebro sobre el estado del cuerpo y la relación del cuerpo con el espacio. Fue definida por Sherrington; médico neurofisiólogo premio Nobel de Medicina.

Gracias a la propiocepción vemos y oímos las cosas y sonidos tal como son, sabemos dónde pisamos, dónde está cada parte de nuestro cuerpo, escribimos dentro de unos parámetros de normalidad, procesamos instantáneamente la información que leemos, caminamos en línea recta, sabemos cómo está nuestro tono muscular; siendo capaces de reaccionar a tiempo evitando por ejemplo un esguince o una caída, y nos posicionamos correctamente en el espacio, etc.

Un problema propioceptivo puede generar descompensaciones posturales que cursan con dolencia o lesión músculo esquelética, y/o un Sndrome de Deficiencia Postural.

Algunas de las manifestaciones clínicas comunes que encontramos pueden ser debidas a un SDP: Lumbalgia, cervicalgia, dolor plantar, ciatalgia, síntomas digestivos, migraña, vértigo, caidas frecuentes, caninar en puntillas, tropezar con los propios pies, déficit de atención o concentración, ansiedad, depresión, fatiga crónica, dislexia.

 
Un fallo propioceptivo puede bloquear procesos cognitivos, y de aprendizaje en los niños.
Síntomas del SDP:
  • Dolor (en las piernas, plantar, cervicalgia, ciatalgia, lumbalgia, migrañ, cefalea, braquialgia, epigastralgia).
  • Desequilibrio (Vértigo, desequilibrio momentáneo, caidas frecuentes, mareo)
  • Síntomas digestivos (vómitos, nauseas, estreñimiento o diarrea).
  • Perturbación cognitiva (dislexia, déficit de concentración, déficit de atención).
  • Perturbación de la localización corporal (choca con las mesas, sillas o puertas, camina torcido, tropieza con los propios pies, morderse las mejillas, labio o lengua).
  • Déficit articular (Caminar en puntillas, dificultad en levantar los brazos o en flexionar los miembros inferiores,  perturbaciones  con limitación en la rotación y extensión a nivel de la columna cervical, dorsal y lumbar, déficit de apertura de la boca o click articular)
  • Descoordinación motora (dificultad en respetar las líneas, dificultad en los trabajos manuales, en los dibujos).
  • Perturbación sensorial (Hiperalgia de la piel, sensación de falso movimiento, sordera de percepción, retraso de la percepción auditiva).
  • Perturbaciones neurovasculares (hormigueo, sudor frío en las extremidades).
  • Perturbación espacial (percepción incorrecta de la verticalidad, dificultad en reconocer la izquierda de la derecha, localización egocéntrica incorrecta).
  • Perturbación psíquica (agarofobia, depresión, ansiedad, claustrofobia, hiperactividad).

Si tienes algunos de estos síntomas y al hacerte las pruebas diagnósticas médicas te dicen que no encuentran nada, probablemente estés ante un SDP.

La posturología es la ciencia de la propiocepción y el posturólogo estudia y trata las compensaciones posturales que generan una afección músculo esquelética,  y el Síndrome de Deficiencia Postural (SDP).

14 Jun

Enfócate en la posibilidad, no en la dificultad

Tener una actitud positiva es un paso decisivo y necesario hoy en día. Te aporta nuevas posibilidades para construir un presente y un futuro coherente a lo que deseas, y la fuerza para volverlo a intentar una y otra vez con diferentes recursos hasta conseguirlo.

Debido a nuestros automatismos, repetimos la misma forma de hacer las cosas y nos fustramos cuando los resultados no son los esperados y con esta sensación, la tendencia es ver las cosas más negras ¿verdad?.

¡Entrénate para hacer algo distinto, hay muchas posibilidades a tu alcance!

¿Cómo?:

Sustituyendo los automatismos que te perjudican por otros que te benefician.

Actuando sobre las causas iniciales para restablecer desde el origen. 

Creando nuevas pautas de comportamiento que te conducen a conseguir tus objetivos.

¿Qué necesitas?: Responsabilidad

Debo decirte: que sin responsabilidad, no actúas y sin acción no hay cambios.

¿Y qué más?: Motivación

Es la semilla que te lleva a dar el primer paso.

Así que si no quieres tener más de lo mismo, ponte las pilas

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